jueves, 19 de enero de 2012

Sans toi

"Sin ti, las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las de ayer"



{Hipólito}

martes, 8 de noviembre de 2011

Aprende de una vez.

¿Por qué falla el ser humano?  Para aprender de sus errores.
Pensé que tú habías aprendido.
Creí que aprendiste a cumplir tu palabra, a plantarle cara a los problemas, a no herir a la gente. Confié en que aprendiste a amar.
Pero no. Sigues exactamente igual que antes.
Esta vez no voy a ser yo quien te diga en qué te equivocas. Tendrás que darte cuenta tú solo. Tendrás que ver el daño que estás haciendo y el daño que harás.
Espero que algún día descubras que la historia se repite. Siempre has querido a la misma persona, pero, como no es correspondido, te engañas a ti mismo diciendo que amas a otra, pero no es así; tú lo sabes, el problema es que ella no y, se sincero, pretenderás que ella nunca lo sepa.
¿Por qué? ¿Por qué no eres consciente de lo que haces? ¡Abre los ojos de una maldita vez! Esta vez no te van a salvar tus promesas, ya que has demostrado que no valen nada, tampoco te salvarán unas falsas disculpas.
Sigue así, destroza sentimientos y rompe tus promesas. Si tu objetivo es seguir siendo un crío cobarde, incapaz de valerse por si mismo, enhorabuena, lo estás consiguiendo.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Mi amor inmortal.

Solo puedo pensar en ti, mi amor inmortal.
Solo puedo vivir del todo contigo o de ningún modo...
Tranquila, mi vida, mi amor, solo pensando en nuestra existencia conseguiremos nuestro objetivo que es vivir juntos.
Oh sigue amándome, nunca juzgues mal el corazón de tu fiel enamorado.

Siempre tuyo.
Siempre mía.
Siempre nuestros.


[Ludwig Van Beethoven]

jueves, 3 de noviembre de 2011

No dejes que el miedo te impida expresar lo que sientes.

“No llores más, los niños grandes no lloran”

Curiosa frase ¿Verdad? Se escucha continuamente desde ¿cuándo? Siempre.
Nos dan a entender que alguien que llora, que muestra sus sentimientos a la gente es alguien cobarde, sin honor, sin orgullo, que no es merecedor de respeto.

Respeto más a alguien que llore en público y no se avergüence de ello que a alguien que diga: “no, yo nunca lloro” y luego se encuentre en su casa, acurrucado en un rincón, llorando como si fuese un niño…totalmente solo, sumido en una oscura y fría soledad. Aunque, realmente, las personas que afirman que no lloran, además de ser unos cobardes, son unos mentirosos; es imposible que nunca hayan llorado, ni que nunca lloren…absolutamente imposible, ni si quiera él puede creer su propia mentira.
En mi opinión, una persona valiente y que realmente es digna de respeto es quien puede mostrar sus sentimientos en público sin ningún tipo de miedo ¿Por qué? Porque, amigos míos, eso demuestra que no tiene miedo a lo que pueda pensar y decir la gente, ni tampoco le asusta que la gente conozca sus sentimientos, no tiene miedo a nada.
¡Somos seres humanos, no máquinas! Tenemos sentimientos.
Y si los sentimientos no se pudieran exteriorizar… ¿para qué los tenemos?

martes, 25 de octubre de 2011

Para siempre.


Mírame, he venido como siempre
no habrá viento ni marea
que me aparten de tu vera.
Jamás volarán, las nubes del cielo
si tus lágrimas no pudiera ahogar.
Ni esta niebla ni la lluvia
me sumirá en el desaliento,
contigo estaré
muera el tiempo en el día de ayer.
Pues hoy mi sangre callará
Solo por amor

Viviré, para siempre contigo estaré.
Mi pasión, es tu vida.
Te daré, lo que el mundo no pueda tener
por estar, junto a ti en la eternidad.
En la eternidad

Siénteme
como tantas otras veces.
Que estas lagrimas que hoy sufren
rieguen todo el desaliento,
lo hagan desaparecer por completo.
Y en tu oscura lid, vislumbres mi luz.
Tiemble el suelo, ruja el mar
arda el cielo hasta quemar.
Todo este rencor doy mi vida por su dolor.
Cerrazón crepuscular en mi corazón.

Viviré, para siempre contigo estaré
mi pasión, es tu vida.
Te daré, lo que el mundo no pueda tener
por estar, junto a ti en la eternidad.
En la eternidad.

[Saurom]

jueves, 6 de octubre de 2011

Little girl.

Es de noche. Solo se puede oír a los grillos cantar. Solo se siente el viento frío que entra por la ventana y sopla a la niña, que se tapa más aún con su manta.
¿Qué le pasa? Su pequeñita nariz está enrojecida.
¿Que le sucede? Sus ojillos están rojos e hinchados.
¿Qué ocurre? Lágrimas gruesas ruedan por sus mejillas y caen en su colchón.
¿Por qué lloras, niñita? ¿Quién te hizo ésto? ¿Hay monstruos en el armario o debajo de la cama? ¿La malvada bruja está al acecho? No. Simplemente, es tristeza.
Su cuerpo está hecho un ovillo, las sábanas le cubren la cabeza, se abraza a si misma, ya que no hay nadie que pueda hacerlo.
Las lágrimas siguen cayendo, sus ojos son dos cascadas saladas...sin fin. De pronto un sollozo ¡No, pequeña! ¡No hagas ruido! Nadie debe ver tus lágrimas.

"¡Vamos! ¡Deja de llorar de una vez! ¡No hay monstruos, estás a salvo!
Solloza más fuerte, no puede evitarlo.
"¡Vamos! ¡Sal de ahí! Madura de una vez, niña tonta"
Se encoje y tiembla.

Solo necesitas un abrazo, un "todo irá bien, estoy contigo", que te consuelen.
Pobre niña de llanto mudo. Quieres gritar y no puedes. Quieres sonreír y no te dejan.

Y así, empapada en lágrimas, la niña cierra los ojos y duerme.


~Dulces sueños, pequeña~

viernes, 16 de septiembre de 2011

Amore Deperire.

Los candiles iluminaban tenuemente la calle, flanqueada por los árboles que durante el día la resguardaban del sol. El joven oficial del 5º Regimiento de dragones revisaba su aspecto mientras se dirigía al palacete donde esa noche tendría lugar la velada; había limpiado sus botas a conciencia, sus charreteras refulgían a la luz de los candiles y tras comprobar que su casaca estaba debidamente abrochada y el bicornio calado según estipulaban las ordenanzas, se decidió a llamar a la puerta. Esta se abrió dando paso al interior donde un señor esperaba servicial a que el capitán de caballería le entregase su sombrero, sus guantes y el correaje del que colgaba el pesado sable.
Se adentró en el salón, donde puedo contemplar las paredes decoradas con cuadros y las cortinas carmesíes que ocultaban los grandes ventanales. En el lado opuesto de la habitación, un cuarteto de cuerda interpretaba el Minuetto de Bocherinni mientras los asistentes al ritmo del mismo. Se dirigió a saludar a los que allí se encontraban, entre ellos el coronel de su regimiento, con quien mantuvo conversación hasta que la vio.
Llevaba un vestido blanco y en la mano derecha sostenía un abanico que utilizaba para ocultar rostro, quedando al descubierto aquellos ojos verdes que contemplaba al joven oficial de dragones y que marcarían su vida para siempre; ella apenas tenía quince años, aunque aparentaba tener varios más.
Tras despedirse de su coronel, se encaminó al grupo de damas donde ella se encontraba conversando. Se presentó con una ligera reverencia y pronto se vio asediado por las curiosas damas que deseaban saber si había entrado en combate y como había ganado esas charreteras doradas que decoraban su casaca mientras ella seguía observándolo con sus hermosos ojos, ocultando su rubor tras el abanico cuando escuchaba al oficial referirse a los peligros a los que se había enfrentado en el campo de batalla.
-¿Me permitís?- se disculpó con las señoritas mientras ofrecía su brazo a la joven dama de ojos verdes.
El cuarteto entonó el Concierto para Flauta y Orquesta de Mozart y el capitán invitó a bailar a su bella compañera. Mientras bailaban no podía dejar de mirarla:
-Es tan hermosa…- pensaba mientras la contemplaba.
Terminado el baile ambos marcharon fuera del salón y anduvieron por los jardines que rodeaban el palacete, entre setos y flores. Llegaron a una pequeña fuente donde se sentaron mientras escuchaban el cantar del agua y la suave brisa que mecía las hojas de los árboles. Permanecieron allí, mirándose, el tiempo parecía haberse detenido en ese instante, en esa mirada.
-Os amo…y estoy dispuesto a gritarlo al mundo- fueron las palabras del capitán mientras con delicadeza sostenía las manos de la joven entre las suyas.
Esta vez no hubo abanico que pudiese ocultar el rubor que asaltó el bello rostro de la dama. Se abrazaron, y tras un momento, se distanciaron un poco, lo suficiente para poder contemplar aquellos ojos que tanto lo fascinaban y entonces la besó y el tiempo se volvió a detener en ese instante, en ese abrazo, en ese beso…




[GranaderoReding]