miércoles, 11 de abril de 2012

No hay tinta.

Podría escribirte los más bellos versos de Bécquer o los más apasionados de Neruda.
Podría recitarte mil libros de poemas de amor, susurrarte al oído un centenar de estrofas.
Incluso podría intentar plasmar en el papel todo lo que siento.
Pero, amor, no creo que exista tinta suficiente en el mundo como para poder escribir todo lo que siento por ti.

Tu olor.

Está aquí, por todas partes. Cierro los ojos y lo busco. Es tu olor, tu dulce y adictivo olor.
Intento que no se vaya, pero poco a poco pierde intensidad.
No. No quiero que desaparezca, quiero que se quede en mi ropa y en mis manos, que permanezca conmigo. Quiero que se expanda y permanezca en mis sábanas.
Pero, aunque lucho por retenerlo, se pierde inevitablemente.
Te echo de menos.

viernes, 16 de marzo de 2012

Las palabras vuelan. Lo escrito permanece.

Mis labios se abren para hablar.
Veo las palabras flotando y entrelazándose, entrando en tus oídos, donde mueren.

"No. Tus palabras no me sirven."-dices, implacable.

Lo dicho se queda en el aire y acaba desapareciendo. Lo escrito permanece en el papel, de donde ya no puede salir.
Tal vez mi escrito te sirva:

. Solo y exclusivamente .
Léeme bien.
Para mi eres único e insustituible. Necesario.
Tú. Siempre.





{Verba volant. Scripta manent.}

miércoles, 25 de enero de 2012

Lo demás no importa.

¿Qué más dan los nombres?
¿Qué importancia tienen los números?
"Tú y yo", eso es lo único que importa.
No nos hace falta nada más.

sábado, 21 de enero de 2012

Lo que no dicen en los cuentos.

Porque al final resulta que ni los príncipes azules son tan encantadores y caballerosos, ni las princesas tan felices y conformistas.

jueves, 19 de enero de 2012

Sans toi

"Sin ti, las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las de ayer"



{Hipólito}

martes, 8 de noviembre de 2011

Aprende de una vez.

¿Por qué falla el ser humano?  Para aprender de sus errores.
Pensé que tú habías aprendido.
Creí que aprendiste a cumplir tu palabra, a plantarle cara a los problemas, a no herir a la gente. Confié en que aprendiste a amar.
Pero no. Sigues exactamente igual que antes.
Esta vez no voy a ser yo quien te diga en qué te equivocas. Tendrás que darte cuenta tú solo. Tendrás que ver el daño que estás haciendo y el daño que harás.
Espero que algún día descubras que la historia se repite. Siempre has querido a la misma persona, pero, como no es correspondido, te engañas a ti mismo diciendo que amas a otra, pero no es así; tú lo sabes, el problema es que ella no y, se sincero, pretenderás que ella nunca lo sepa.
¿Por qué? ¿Por qué no eres consciente de lo que haces? ¡Abre los ojos de una maldita vez! Esta vez no te van a salvar tus promesas, ya que has demostrado que no valen nada, tampoco te salvarán unas falsas disculpas.
Sigue así, destroza sentimientos y rompe tus promesas. Si tu objetivo es seguir siendo un crío cobarde, incapaz de valerse por si mismo, enhorabuena, lo estás consiguiendo.